Un año de mucho crecimiento y cambios, tanto profesionales como familiares. Abre su primera tienda en el polígono central, siendo Plaza Central el sitio donde se proyectó al cliente local. Allí tuvo varios locales comerciales de estilo minimalista con piso en cemento pulido, vitrinas en vidrio flotante, paredes lisas… muy a la vanguardia.

Al tiempo de la moda internacional, los diseños de Jenny proyectaban una imagen pura, sencilla, sutil, casi etérea. Se enfoca en piezas combinables, los famosos “sets” que permitían a la mujer la flexibilidad de intercambiar piezas. “Así es la moda de Jenny, sin muchos rebuscamientos. Tremendamente elegante y llamativa por su sencillez”. Reportaje Periódico El Siglo por Jacqueline Ventura, 23 de marzo de 1990.

Continúa abriéndose camino en el mercado Puertorriqueño, presentando en el Hotel Raddison Normandie su primer desfile en la isla el 7 de Noviembre de 1990.

Este año da por terminado su matrimonio con William Quiñones.

“Diseño para una mujer segura de sí misma y que quiere expresar, con su vestir, lo que es internamente, elegante y consciente, no sigue tendencias ni impone estilo”.