Para Jenny, la textura transpirable del lino era Caribe puro, la disfrutaba arrugada por su uso, y natural como su misma esencia. Aún cuando las dominicanas preferían tradicionalmente ese lino bien planchado y estilizado, Jenny logró contradecir esta tendencia con elegancia, dejando que el lino se luzca en su máxima expresión con blusas y pantalones hechos para una mujer moderna que sigue evolucionando.

Esa constante evolución la mueve a explorar con artesanos y colegas, lo que les abría las puertas a nuevas posibilidades. Este año desarrolla una línea casual llamada “JP” en colaboración con Casa Fiori, quienes elaboraron las correas de piel que fueron usadas como tirantes. La línea exploró también el color de una manera más atrevida, con su característico uso de lino en verde, naranja y mostaza para la elaboración de jumpsuits y conjuntos de piezas intercambiables con detalles en pespunte.

“Me siento muy orgullosa, sobre todo del apoyo que me ha dado el pueblo dominicano en mi trayectoria profesional”.