Rebuscando en su clóset tuvo un reencuentro con el momento de su participación en Miss República Dominicana de 1979. Encontró una blusa en voile negro, drapeada, unido por perlas en el frente, se la había hecho ella misma para participar en el concurso. Su hija Carla heredó la pieza y Jenny se quedó con la inspiración que la llevó a sacar una nueva versión en crema, según ella era una versión mejorada ya que consideraba que la original quedaba muy desnuda.

Desde el muelle de la Marina de Casa de Campo lanza una nueva colección, ofreciendo piezas con una riqueza de materiales, jugando con el ámbar, el lino, charmeuse de seda, voiles para lograr una colección sofisticada que reflejaba un estilo de vida de lujo. Luego entendió que sin habérselo planteado o sin entenderlo, había lanzado su primera colección Cruise.

“me encanta el “no color” el vacío que permite destacar lo que uno quiere, me lo encuentro sumamente elegante en el trópico sobretodo, con nuestra luz natural que deslumbra”.